Crecer con la leche de mamá

lactancia 4La enorme mayoría de las mamás pueden alimentar a sus hijos con su propia leche, muy pocas situaciones impiden esta práctica saludable, tanto en términos nutricionales y biológicos como afectivos. Para lograrlo, es clave el apoyo familiar y profesional, y el contacto inmediato entre la madre y el recién nacido.

“La leche materna es un tejido vivo con 4000 glóbulos blancos vivos por centímetro cúbico. Cada vez que el bebé toma la teta, es una transfusión del sistema inmunológico maduro de la madre hacia el niño. Es cambiante porque se adapta a las necesidades funcionales del pequeño, y tiene proteína humana, por lo que no produce alergias”, explica el pediatra Gustavo Sager, director del Banco de Leche del Hospital San Martín de La Plata (Buenos Aires).

UNICEF (Fondo de Naciones Unidas para la Infancia) señala que la leche materna es, por sí sola, el mejor alimento que puede recibir un bebé durante sus primeros 6 meses de vida, y reclama que, inmediatamente después del parto, el bebé sea puesto en contacto con la piel de su madre. Agrega que el amamantamiento puede iniciarse dentro de la primera hora de vida e idealmente en la sala de partos.

Dice la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) que el 98% de las madres pueden dar el pecho a sus hijos; y para las que están dando de mamar, UNICEF apunta que la lactancia frecuente aumenta la producción de leche.

El 98% de las madres pueden dar el pecho a sus hijos; y para las que están dando de mamar, la lactancia frecuente aumenta la producción de leche”. UNICEF.

¿Cuál es la rutina recomendada? UNICEF impulsa a amamantar al menos ocho veces diarias, de día y de noche, y cada vez que el bebé lo pida [Ver 10 Pasos].

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la SAP plantean que la lactancia materna exclusiva ―dar al bebé como único alimento leche humana― debe extenderse hasta los 6 meses del niño. Significa que esta leche posee todos los nutrientes y anticuerpos necesarios para alimentarlo y protegerlo. Después del sexto mes hay que sumar alimentos sólidos a la dieta, pero la leche de mamá continúa siendo el principal. Pasado el año de edad hay que continuar amamantando, pero este tipo de alimentación está en condiciones de cubrir alrededor del 40% de los requerimientos del niño. Tanto la OMS como la SAP apuntan que es bueno continuar amamantando pasados los 2 años, hasta que el bebé y la madre lo decidan, porque favorece el vínculo afectivo entre ambos, potencia el desarrollo cognitivo y visual del pequeño, y lo protege de enfermedades de distinto tipo.

cv-242-lactancia materna_Page_1

María Fernanda Belmonte, médica y coordinadora del Servicio de Lactancia Materna del Sanatorio Central EMHSA, en Mar del Plata (Buenos Aires), en un trabajo publicado en el blog bancodelechelaplata.blogspot.com, afirma que “la lactancia materna posee beneficios excepcionales tanto para el niño como para la madre en los aspectos biológico, nutricional, psicoafectivo, económico y social. La leche humana es un alimento completo, contiene todos los nutrientes esenciales en cantidades adecuadas, siendo innecesaria la ingesta de otros alimentos; su temperatura es óptima, está libre de contaminación bacteriana, no produce intolerancias alimentarias ni alergias”.

10 PASOS

La Liga de la Leche Argentina sugiere en 10 pasos sencillos cómo llevar adelante el amamantamiento. Son los siguientes:

> 1. Inicio

Desde el momento del nacimiento, la madre y el bebé necesitan estar juntos para que él pueda mamar durante la primera hora de vida. La primera leche, o calostro, es un concentrado de nutrientes y anticuerpos. Ese es todo el alimento que debe recibir el bebé al nacer.

> 2. Bajada de leche

Para aliviar la congestión de los primeros días, hay que prender al bebé muy seguido del pecho. Si es necesario, hay que sacarse leche masajeando desde la axila hacia el pezón, ayudando previamente con paños tibios.

> 3. Libre demanda

El pecho no tiene horarios. El bebé necesita brazos, caricias, contacto y teta cada vez que lo pide. No hay que esperar a que llore. Amamantarlo a libre demanda, las veces que quiera, sin horarios ni restricciones. Cuanto más succiona, más leche produce la madre.

cv-242-lactancia materna_Page_2

> 4. ¿Un pecho o dos?

Dejar que el bebé mame todo el tiempo que desee del primer pecho, y recién cuando lo suelte, ofrecerle el otro. Así recibirá la leche con más contenido graso que sale al final de la toma.

> 5. Posición y agarre

Es muy importante que el bebé esté bien prendido, para que no se produzcan grietas. La posición es panza con panza, y el bebé debe abrir bien la boca.

> 6. Estirones

Los bebés tienen varios picos de crecimiento durante los cuales necesitan tomar más frecuentemente la teta. Amamantarlo más seguido aumenta la producción láctea adaptándose a cada etapa.

> 7. Solo teta

Durante los primeros 6 meses de vida, la leche materna es el único alimento que el bebé necesita. No es necesario agregar nada, ni agua, ni té, ni jugos, ni otros alimentos.

> 8. Alimentos sólidos

A partir de los 6 meses es probable que el bebé se sienta solo y muestre interés por la comida. Es el momento de comenzar a incorporar alimentos sólidos. Hasta el año, la leche materna debe seguir siendo el alimento principal, y las comidas que se agregan no reemplazan ninguna mamada.

cv-242-lactancia materna_Page_3

> 9. Después del año

Al año, el bebé puede comer de todo; y también es muy bueno seguir dándole el pecho. Protege al niño de distintas enfermedades, es un modo de vinculación y consuelo, y lo relaja para dormir. Durante el segundo año de vida, la leche cubre el 40% de la dieta del bebé.

> 10. Destete

La Organización Mundial de la Salud y la Sociedad Argentina de Pediatría recomiendan continuar con la lactancia materna más allá de los 2 años. El destete natural es aquel que respeta los tiempos del bebé y de la mamá.

TRABAS

Viviana Lorenzo, líder de la Liga de la Leche Argentina en Córdoba, institución que ayuda a las madres a superar dificultades en el amamantamiento, asegura que una de las contras más fuertes que tiene la lactancia materna es el punto de vista de las instituciones de salud y los médicos: “No escuchan a las madres y no se ponen en su lugar”, explica.

Gustavo Sager, por su parte, considera adversarios de la lactancia a las rutinas acríticas en la atención de la salud; la suspensión del amamantamiento por diversas causas no justificadas, como el uso de medicamentos permitidos o enfermedades banales; el exceso de cesáreas innecesarias; la separación madre-hijo no justificada luego del parto; el uso de biberones o chupetes antes de las tres semanas de establecida la lactancia; y volver al trabajo tempranamente.

Durante 2007, la Dirección Nacional de Maternidad e Infancia del Gobierno nacional realizó casi 30 mil encuestas en todo el país. Pudo establecer que el 57% de los niños de 2 meses reciben lactancia materna exclusiva; el 46% a los 4 meses y apenas el 36% a los 6 meses.

lactancia 5María Fernanda Belmonte indica en su trabajo que, de acuerdo a los datos de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS), el 95% de los niños inician la lactancia materna sin presentar diferencias significativas según el nivel socioeconómico de los hogares ni las regiones del país donde viven, pero ese porcentaje comienza a disminuir a medida que el niño crece, debido a diferentes razones no médicas, que en su gran mayoría podrían ser evitadas con el trabajo y la contención brindada desde el sistema de salud.

MAMÍFEROS

Al fin y al cabo, el ser humano es un mamífero igual a los otros. “Como tal ―cuenta Belmonte―, la mujer posee una fisiología y una anatomía que se relacionan con el dar de mamar. En los mamíferos, la vida del recién nacido depende de la capacidad de su madre para amamantarlo, y la lactancia es esencial para completar el proceso de la reproducción y para asegurar la supervivencia de la especie. El ser humano es la única especie que ha intentado reemplazar esta función natural, determinando como consecuencia un mayor riesgo del niño de enfermar y morir”.

Entre los múltiples beneficios de la lactancia exclusiva durante los primeros 6 meses, se encuentra la disminución de la morbilidad y mortalidad por enfermedades infecciosas, especialmente las gastrointestinales. Frente a frente con la leche artificial, Sager plantea que un niño alimentado con leche de su madre tiene 18 veces menos diarreas, 3 veces menos neumonías, 1,3 veces menos meningitis, menos enfermedad celíaca, menos diabetes, menos linfomas, menos parasitosis y menos infecciones urinarias, entre otras patologías.

lactancia 7Convivimos le hizo al pediatra Gustavo Sager las siguientes preguntas:

¿Cómo favorece la lactancia materna el desarrollo del bebé?

Tiene diez puntos más de cociente intelectual que el que es alimentado con biberón, ve mejor, camina antes, gana autoestima.

Un bebé que se alimenta con leche materna tiene diez puntos más de cociente intelectual que el que es alimentado con biberón, ve mejor, camina antes, gana autoestima”. Gustavo Sager, pediatra.

¿Y a la madre?

Menor incidencia de cáncer de mama y ovario, y menos osteoporosis y fractura de cadera entre las madres postmenopáusicas que han amamantado. Menor incidencia de depresión puerperal, recuperación más fácil del cuerpo preembarazo. Menos embarazos, menos anemia, menos infartos y menor incidencia de enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoidea.

Más Información:

Organización Mundial de la Salud.

La lactancia materna, elemento clave para reducir la mortalidad infantil.

UNICEF.

Ministerio de Salud de la Nación.

Sociedad Argentina de Pediatría

Liga Argentina de la Leche: 0800-321-8382.

tecnicas-unicef

Técnicas de amamantamiento.

* Publiqué este artículo en la edición del mes de agosto de 2012 de la revista Convivimos. La Producción fotográfica fue realizada por Mariano Paíz.

A MEDIDA

Una mamá que amamanta produce una media de 750 centímetros cúbicos de leche cada día y el doble en caso de tener mellizos. En términos generales, la producción máxima se alcanza entre el tercero y el quinto mes de lactancia, y se mantiene constante en los meses siguientes. La cantidad está influida por diversos factores, tanto fisiológicos, como psicológicos y sociológicos, que con frecuencia se relacionan entre sí, según explica la médica Belmonte. El detalle es el siguiente:

Fisiológicos: Marcados por frecuencia, duración y vigor de la succión del lactante.

Psicológicos: Trastornos emocionales y ansiedad que provocan alteraciones en la secreción láctea, y en casos extremos pueden llegar a interrumpir la producción.

Sociológicos: Por ejemplo, la incorporación de la mujer al mercado laboral, que lleva muchas veces a la madre a recurrir a sucedáneos o a suplementos mientras está fuera del hogar, lo que disminuye su elaboración láctea.

TETINA Y CHUPETE

La tetina del biberón y el chupete son dos competidores de riesgo para la teta. El niño casi no tiene que hacer fuerza al tomar de la tetina, mientras que succionar leche de la teta de su madre implica un esfuerzo mayor. El chupete, además, enmascara el hambre. La Liga de la Leche recomienda usar chupete recién cuando la lactancia esté bien establecida, porque debilita la succión.

MARAVILLAS

lactancia 6La composición de la leche humana no es estable, varía de una mujer a otra en las diferentes etapas de la lactancia, entre mamada y mamada en el mismo día o incluso durante la misma mamada. Belmonte relata que estas variaciones son funcionales y se relacionan con las necesidades del niño. Es por esa razón que existen cuatro fases durante la etapa de amamantamiento: calostral, transicional, madura e involucional. Por ejemplo, el calostro que se produce en los primeros tres a cuatro días después del parto actúa como moderador del desarrollo del recién nacido y facilita la eliminación del meconio ―células muertas y secreciones del hígado y del estómago que recubren el intestino―; y las inmunoglobulinas cubren el revestimiento interior inmaduro del tracto digestivo, lo que previene la adherencia de bacterias, virus, parásitos y otros patógenos.

BANCOS DE LECHE MATERNA

El primer banco de leche materna se fundó en La Plata el 15 de mayo de 2007. El proyecto comenzó a gestarse en el hospital de la capital bonaerense a fines de 2004, con el objetivo de dar leche humana a los bebés prematuros que no tenían leche de su propia madre. Desde hace cinco años, su titular, Gustavo Sager, cuenta que se alimentaron por esta vía 1500 recién nacidos que pesaron menos de 1800 gramos.

¿Cómo funciona?

La leche se recolecta de los domicilios con cadena de frío; luego se analiza, se pasteuriza y se distribuye.

¿Cuántas mujeres donan leche?

Desde el nacimiento del banco hubo 1500 donantes.

¿Cómo llegan al banco?

Por sugerencia de profesionales del equipo de salud, por los medios de comunicación y por el boca a boca.

¿Cómo se sostiene?

Pertenece al Hospital San Martín de La Plata y al Servicio de Neonatología. Es una Unidad de Diagnóstico y Tratamiento.

¿Qué apoyo tienen?

De la comunidad y de las autoridades, pero no todo el que querríamos.

Dónde

La Plata: Banco de Leche Hospital San Martín. Calle 69 entre 115 y 116. Teléfono: 0221-4251717 interno 386.

La Plata: Centros de Recolección Clínica Mater Dei. Teléfono: 0221-4827866.

Adrogué: Hospital Lucio Meléndez.

Mar del Plata: Servicio de Lactancia Materna / Centro de Recolección del Banco de Leche Humana del Sanatorio Central EMHSA.

Ciudad de Buenos Aires: Bárbara Cameron.

Ciudad de Buenos Aires: Dolores Arancibia.

Ciudad de Buenos Aires: Maternidad Sardá.

Resistencia (Chaco): Hospital Perrando.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>