Efraín Wachs, la leyenda que corre

Cuando cumplió 95 los festejó corriendo en la plaza de la Independencia, en Tucumán. Aún trabaja de lunes a viernes como contador y, por supuesto corre. Campeón mundial, mutualista e impulsor de la actividad física para vivir mejor.

Este artículo lo publiqué en la edición de Convivimos del mes de mayo de 2013, en su sección Historias Verdaderas. Fue un trabajo conjunto con el reportero gráfico Atilio Orellana y la periodista Mariana Rodríguez Fuentes, colegas de Agencia Zur de Tucumán.

Efrain 1

Efraín Wachs es una leyenda que corre. Tres veces campeón mundial de cross country (su especialidad), corriendo 8 mil metros para poder calzarse la medalla de oro a su orgulloso cuello. Su última conquista la alcanzó con 91 años en Finlandia 2009. Fue el único entre 5.250 atletas en participar de las 10 competencias que se disputaron allí y en obtener además del oro, dos platas, tres bronces y cuatro cuartos puestos. “Mi vida ha sido un constante desafío, un eterno desafío, diría. El primero y más importante fue formar una familia, y a los 70 años fue el atletismo”. Sí, a los 70 decidió comenzar a correr, aunque en realidad había empezado a imaginarlo antes, una vez que leyó que era conveniente estimular la mente y el cuerpo con actividad física para prevenir el Alzheimer. Todos sus logros vinieron después y ahora se propone conseguir otros dos títulos mundiales más, el quinto lo sueña para cuando cumpla cien años, en 2018. “Quiero trabajar y correr hasta los cien años. Después de eso veremos si le pido a Dios unos diez añitos más”.

Nació el 12 de marzo de 1918 en Rosario, cuando el mundo sangraba la Primera Guerra Mundial. Fue diferente de entrada. Y también incansable. Aprendió a leer y escribir a los tres años; y a sumar, restar y multiplicar a los cuatro. Un libro de tapa roja y lomo dorado, escrito por el campeón mundial de ajedrez, Emanuel Lasker, lo deslumbró a los cinco, empujándolo a una de sus pasiones, la de ajedrecista. Llegó a ser profesional y venció en una partida al campeón mundial, el ruso-francés, Alejandro Alekhine, en 1938. Más adelante fue presidente de la Asociación Tucumana de Ajedrez y creador de medio centenar de equipos de ajedrez, muchos de ellos en los barrios tucumanos, hasta que dejó ir a su pasión de niño: “La vida del ajedrecista implicaba mucho estudio y actualización permanente y tenía que trabajar. No pude seguir, busqué algo más fácil y me dediqué a correr”.

¿Por qué elige correr?

Cuando corro me siento vivo, soy feliz y hago muchos amigos.

¿Qué sintió cuando ganó el mundial a los 91?

Lo hice representando a mi querida Argentina. Me sentí el elegido de los dioses, el rey del mundo.

Efrain 2

Habló con Convivimos un sábado por la mañana, bien temprano. Sentado detrás de su escritorio de trabajo, vestido con un jogging, remera y zapatillas. Desde que se jubiló como empleado del Banco Nación, continuó trabajando como contador desde su departamento, en el corazón del microcentro de San Miguel de Tucumán. Se pasa las tardes revisando la situación de cada uno de sus clientes, rodeado de paredes repletas de menciones, medallas, fotos de familia y de amigos, y remeras de campeonatos inmortalizados en un marco.

Vive en esta ciudad porque se enamoró. Conoció a Mirian, su mujer, en una fiesta de casamiento en Salta. La tucumana lo cautivó para siempre, se casaron y el hombre se instaló en la provincia de su amada. El fruto han sido tres hijos, ocho nietos -dos mujeres y seis varones-, y, por ahora, un bisnieto.

¿Por qué siguió trabajando?

Porque me encanta y porque la gente con la que trabajo quiere seguir trabajando conmigo, algunos son clientes de toda la vida. Y también porque me gusta el asociativismo, que es trabajar en equipo, no individualmente, así yo puedo ayudar a las personas mayores, porque las mutuales en las que trabajo son de jubilados. Una de ellas tiene más de 2 mil afiliados.

¿Cuánto entrena?

Me gustaría entrenar todos los días, pero por falta de tiempo no puedo. Entreno tres veces por semana, los lunes, miércoles y viernes de 8 a 9; y los fines de semana corro con los atletas veteranos.

¿Cómo es su día?

Me despierto todos a las 7 de la mañana, me baño, y a las 8 estoy en la plaza hasta las 9. Luego vuelvo a casa y desayuno. El resto de la mañana me dedico a hacer trámites. A la siesta, leo los diarios, y los martes y jueves voy a la mutual hasta las 9 de la noche. Luego regreso y antes de las 10, me gusta tomar un café o un té con leche. Hasta las 12 de la noche veo la tele.

¿Y qué mira?

Me gusta seguir deportes por TV y estar actualizado con lo que pasa.

Cuando corro me siento vivo, soy feliz y hago muchos amigos”.

¿En qué cambió su alimentación desde que se convirtió en atleta?

Ahora sigo un plan alimentario. Tomo 2 litros de agua y 3 tazas de leche por día, siempre descremada, y en el desayuno acompaño con 4 galletitas. Ahora como muchas verduras y frutas; carne tres veces por semana; pescado y pollo. Y los sábados o domingos hacemos un asadito con mi hijo. Él me invita o yo lo invito.

Tiene cuenta en Facebook y perfil en Linkedin. Lidera un programa del PAMI y un centro de jubilados que se llama “Caminar es vivir, correr es salud”, donde promueve retomar la actividad física sin importar la edad que se tenga: “Todos tienen más de 60. Sólo les pedimos que lleven zapatillas y una sonrisa. Les enseño a caminar, a correr. El deporte es salud, quiero que todos hagan deporte, que lo hagan con entusiasmo, porque no quiero vivir 100 años yo solo, quiero a todos llegando activos a los 100. Me gusta compartir, yo quiero al mismo tiempo que corro, que entreno, colaborar con los demás”.

Pasión, optimismo, buen humor, sacrificio, disciplina y solidaridad están en la nafta que usa este gigante de 95. Mira a los ojos y cuenta sus proyectos para este año. Suele decir que cada paso es tan importante como la meta. Por eso, en agosto, estará en el Campeonato Nacional de Pista y Campo de La Pampa; y, en octubre, viajará al campeonato mundial en Porto Alegre, Brasil, donde se encontrará con los otros 29 mejores atletas veteranos del mundo. Irá por uno de sus sueños, el de volver a casa con la cuarta medalla dorada.

* Las imágenes corresponden a la publicación en papel del artículo.

 

Un comentario de “Efraín Wachs, la leyenda que corre

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