Emilio Iosa: “Tenemos un propósito más importante que sobrevivir”

Lo afirma este médico que trabaja con los wichís de Misión Chaqueña (Salta). Llega hasta allí con un Hospital Móvil que procura convertir en política de Estado. Mano a mano con un médico diferente en un artículo de la sección Historias Verdaderas, de la revista Convivimos, publicado en la edición de marzo de 2013. La producción fotográfica de la nota estuvo a cargo de Sebastián Salguero. La Fundación Deuda Interna que impulsa Emilio sigue en acción y aquí se puede leer sobre sus proyectos y actividades actuales.

Compacto Completo-249_Page_32

< IMAGEN DE LA NOTA PUBLICADA EN CONVIVIMOS.

Emilio Iosa (36) encontró el camino de su vida cuando supo que un cacique wichí, Domingo Vaca, se había puesto frente a una máquina topadora para defender el monte donde vivía su comunidad. “Domingo puso su vida frente a la máquina, eso me conmocionó; me subí al auto y partí al monte chaqueño a verlo. Me quedé quince días conociéndolo, entonces le pregunté: ‘¿cómo puedo ayudarte?’ Me respondió: ‘Queremos darle un espíritu nuevo a la Argentina’. Me dio una energía muy grande, era algo muy importante. Ahí empecé a viajar seguido, y a entenderlos. Viajaba a atender gente, y alrededor del fuego, a entenderlos”.

OTRAS HISTORIAS VERDADERAS

Efraín Wachs, la leyenda que corre

Los 60 mil wichís que habitan el territorio argentino sufren una postergación histórica y ahora también la pérdida de su hábitat a causa del corrimiento de la frontera agrícola y la contaminación ambiental. Se enferman y mueren por enfermedades y dolencias que son evitables, dice Iosa. También supo que esta comunidad no da un paso adelante sin acordar en conjunto. Escuchar al otro tiene para ellos un valor tan grande como el universo.

De ese empujón se nutrió la Fundación Deuda Interna. Del Peugeot 505 con el que viajaba desde 2008 cargado hasta el techo a Misión Chaqueña, pasó al colectivo rojo que se convirtió en el Hospital Comunitario Móvil Dr. Salvador Mazza. Le puso ese nombre en homenaje al médico que descubrió el Mal de Chagas y que llegó con un tren sanitario a toda esa región en la década del 20.

“Pude romper con el modelo de médico de mi familia -su papá también lo es-, donde el profesional está en una especie de pedestal. Nosotros estamos inmersos en la realidad igual que todos, no es real esa imagen de que estamos encima”

Hoy le dedica el 100 por ciento de su tiempo al Hospital Móvil y al Canal Salud, el medio audiovisual de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Córdoba. Quiere demostrar que se puede desarrollar un plan de Estado a partir de este sistema que puso en marcha en Misión Chaqueña. Este médico sanitarista que viaja cada vez que su ómnibus se completa con medicinas, ropa y alimentos, dice que es posible llevar atención a estas comunidades de manera sistemática, respetando la interculturalidad, escuchando sus problemas y soluciones; haciendo educación para la salud; y desarrollando actividades de ciencia, investigación y acción epidemiológica.

OTRAS MIRADAS

Después de recibirse en 2002, Emilio partió a España a hacer su residencia. Luego de recorrer varios países y ya de regreso en Argentina, se acercó a la realidad del hospital Domingo Funes, en Villa Caeiro, a pocos kilómetros de la ciudad de Cosquín. Allí descubrió que una parte del establecimiento había sido saqueada. Esto lo llevó a filmar un documental en el que narra ese proceso de despojo y al que tituló Al Gran Pueblo Argentino Salud. El trabajo obtuvo el Primer Premio en el Festival Internacional de Cine Médico y Científico Videomed. “Me relacioné con gente del mundo no médico, aprendí que puede haber otras miradas, que un cineasta o un titiritero pueden hacer tanto o más que un médico por la salud pública”.

Además participó de la creación de la Comisión Nacional de Investigación del Genocidio que demanda el resarcimiento histórico de los pueblos originarios del territorio argentino, y del Congreso para la Unión de los Pueblos Originarios.

***

emilio iosa-hv < EMILIO IOSA.

Viento, tierra, sus dos hijas corriendo por el campo lleno de monte, y un reloj que se mueve en sincronía con la conversación y no con los segundos. Ah, y también un gustoso conejo que almorzamos después de haber sentido sus perfumes a medida que el fuego calentaba el disco donde lo cocinaba. Aunque ese día no sé si hacía más calor adentro o afuera del disco. Así es el lugar en el mundo donde Emilio pasa sus días entre viaje y viaje. Es José de la Quintana, un pueblo que vive al ritmo del campo. No se trata de un capricho. “Las sierras son importantes para mí y mis tres hermanos. Habíamos tenido una infancia muy trabada en la ciudad y las sierras fueron el referente de la libertad”, relata.

CÓMO COLABORAR CON LA ACCIÓN DE LA FUNDACIÓN DEUDA INTERNA.

Su visión de la medicina se nutre de parámetros diferentes. “Pude romper con el modelo de médico de mi familia -su papá también lo es-, donde el profesional está en una especie de pedestal. Nosotros estamos inmersos en la realidad igual que todos, no es real esa imagen de que estamos encima. En la universidad te enseñan a mirar desde la fragmentación, más la enfermedad que la salud. Te alejan de lo social. Siempre digo que se debe enseñar anatomía, pero de la desigualdad social, no sólo la del cuerpo humano. Con el Hospital Móvil pude legitimar otro modo de ser médico sin dejar de lado mis ideales, ni mis sueños”.

Cuenta que se siente más médico en la medida que puede acercarse a un chamán o una partera. “Debemos complementar, no sustituir conocimientos. Ellos también tienen soluciones a algunos problemas y hay que escucharlos. Durante cientos de años han curado sus enfermedades de ese modo”.

Para este hombre, el médico debe trascender el guardapolvo blanco y el estetoscopio colgado en el cuello. Su máxima para conseguirlo parece simple: “No soy más que nadie”.

Cómo contactarse: www.deudainterna.org

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>